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No hay tiempo de ser Humano

Tiempo de lectura 5 Minutos

Vivimos en una vorágine, donde no hay tiempo para ser humano. El ser humano de hoy sigue sin entender, que lo más importante no está afuera, no está en asegurar un empleo, en tener dinero, en olvidarse de la familia para tener un mejor vivir o a veces en mentir, estafar para mantener el poder o una posición económica favorable.

Todos pueden señalar que algunos de estos temas rutinarios de la vida son importantes y estamos de acuerdo en ello, sin embargo, nos gustaría que compartieras esta visión, que esto no se transforme en “Lo Más Importante”, porque nadie en estos tiempos modernos nos ha enseñado un camino distinto. Siendo lo más importante el desarrollo de tu Alma.

Te acuerdas de estas frase “ Dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”. 

Hoy todo se lo damos al César personificado en el trabajo, el comercio, la diversión, las adicciones, etc. y que le hemos dado a Dios, si crees en él.

Con el tiempo nos damos cuenta que “a veces” hemos perdido una vida. El tiempo pasa muy rápido. Pregúntate qué edad tienes y qué has hecho para tí. 

Un ciclo interminable.

Te puedo decir que han sido al menos 180 veces en un ciclo de 26.000 años. Si, así es, si tú estás acá en este tiempo, compartiendo esta lectura conmigo, quiere decir que ya has estado en este planeta muchos años atrás y… ¿qué has aprendido? ¿qué has hecho para tí? 

Tus abuelos, y los padres de sus padres, han trazado una línea repetitiva, creyendo en un mundo mejor, algunos huyendo de guerras, otros peleándose sin sentido, otros huyendo de plagas y pandemias, huyendo del hambre para vivir una vida mejor y con oportunidades. Sin embargo, satisfaciendo a otros como esclavos del sistema, tal como lo hacemos hoy.

Nos hemos dejado envolver por la máquina ilusoria del capitalismo, el comunismo, y las religiones, ambos juegan un rol, con la misma intención  “separar”, agredir, generar confusión, adorar al dios mamón (el dinero) y sucumbir ante las fuerzas infra-dimensionales de la mente. 

Quiero recordarte estas palabras y díme si aun tienen sentido para ti.

“¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia … porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad” (Mateo 23:25-28).

En todo país, en toda casta, en toda religión, en el empresariado y en todo partido político, tenemos gente de bien y gente influenciada por los obsesores del mal. La gente de bien calla, y la gente de mal no pierde tiempo en calumniar y tergiversar las opiniones del resto. Por sus frutos lo conoces, no es así.

Pero ¿qué podemos hacer nosotros, gente común y corriente?

Se nos ha dicho en incontables ocasiones, el reino es para nosotros y siempre ha estado ahí, pero somos ciegos y no queremos ver, porque nos nubla el éxito y los números. 

El empoderamiento de tu fe, sea cual sea. De la voluntad de SER un humano consciente, del cumplimiento de las Leyes Universales o Leyes Espirituales, esta es nuestra mayor fuerza y nuestro mayor olvido.

Deja de ser un clon sin alma o un androide que acepta todo lo que le venden por la TV. Piensa en tu individualidad como ser humano, que tienes la libertad de decidir y decretar lo que deseas para este mundo. 

Quiero un Salvador

Antes señalamos que no tenemos un guía en este mundo moderno, alguien que nos lidere y nos salve del caos. Siempre hemos añorado por un salvador, siempre buscamos un salvador fuera de nosotros, por eso, cada persona que se ha presentado con un buen argumento y supuestas “buenas intenciones”, le compramos y depositamos en él toda nuestra confianza, y seguimos equivocándonos, porque somos demasiado influenciables, ¿no lo crees así? nos movemos mayormente con la masa.

El ser humano de hoy no es un pueblo, es una masa, sin identidad, sin forma, sin cultura y sin respeto del prójimo, apremiado por satisfacer sus necesidades inmediatas, hoy por sobrevivir. 

La respuesta sigue estando en tu corazón, ser una mejor persona, tener tiempo para ser humano, volver a las comunidades sin ego y ansias de poder. Dando amor incondicional.

Eres tu un salvador, un guía y una buena persona que puede ayudar a sus más próximos.

No hay tiempo de ser Humano, porque nos hemos equivocado de camino, hemos adorado otros Dioses, figuras de cerámica o de barro y nos hemos olvidado de él. 

¿Cuál es el verdadero Humano?

Dime qué tienes, dime cuándo guardas en tus bolsillos, dime de qué te sirve al llegar la hora final. 

El verdadero humano es quien confía, es quien agradece la obra, es quien no hace alarde de su riqueza y da sin esperar nada a cambio y tampoco vocifera lo que ha dado. El amor es tan incondicional como el silencio, porque lo que das está en tu consciencia, como también lo que quitas. 

Somos diamantes que se pulen a través de la experiencia dignificante, el aprendizaje en este tiempo es glorioso y ninguno de nosotros está libre de la permuta sostenida para nuestro crecimiento.

El verdadero humano está oculto en tu corazón, profunda y gruesa es su capa que la cubre. Libérate del engaño que han tejido organizaciones para que tú sirvas de alimento. 

Porque no hay tiempo de ser humano. Transfórmate en el verdadero Humano.

Bendiciones!! 

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