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¿Estás Preparado para la Muerte?

Tiempo de lectura 8 Minutos

“La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos. “

Antonio Machado

Quisiera compartir contigo, nuestra visión respecto de la Muerte.

Desde muy pequeño enfrenté la pérdida de un ser querido, mi padre, cuando tenía 8 años, no entendiendo mucho de la situación.

Luego partieron tíos, abuelos, con los que me había criado quedando prácticamente sin mi familia de niñez. En los funerales me dedicaba a mirar a mis familiares y todos lloraban, en cada funeral pasaba lo mismo, la energía era muy baja, el nivel de apego muy alto y algunos se expresaban de una forma… como de expiación introspectiva frente al ser querido, realmente hoy a mis 43 años, aún no lo entiendo.

¿Por qué tanto dolor, por qué tanto sufrimiento?. Siempre mi sensación y emociones frente a la muerte fueron muy frías, y aún me cuesta entender mi postura. El dolor es sensibilización, es algo que necesitas pulir en tu interior para sanar algo, una relación, una disculpa, un¿por qué no lo dije antes?, etc…. En este estado melancólico, de tristeza, liberas una gran cantidad de energía que atrae otras energías que la consumen.

Quizás lo que escribo acá pueda ayudarte en algo, pueda abrir una oportunidad distinta para cuando enfrentes este momento o ayudes a otros a comprender un poco nuestra verdadera naturaleza.

Muertes Repentinas y Dolorosas

Creo que una de las muertes más dolorosas es cuando muere un hijo. Esto le pasó a mi abuela (la partida de mi padre -creo que nunca lo superó-),  y se refugiaba en el trabajo. Era una mujer muy dura, pero muy vulnerable. También estuve presente y acompañé a un amigo en el lamentable accidente de su hijo. Mi hijo iba al kinder con él, fue muy duro, no hallaba consuelo, terminó por separarse.

Para las muertes repentinas e inesperadas nadie está preparado, y en la familia nunca se toca el tema. ¿Qué pasa si me muero mañana?…por lo general, uno se preocupa que esté todo en orden, algún cheque firmado en blanco por si acaso, los papeles del seguro en orden…cosas materiales para dejar a la familia bien y que los hijos no tengan problemas en el futuro. Pero pregúntate si te ocupas de ti.

Nuestras relaciones se basan en la posesión y no en el amor incondicional, donde el ser amado debe ser libre y no sentirse atado, comprometido, no poner el poder en él o ella, debemos pensar que somos seres libres y espirituales donde somos dueños de nada, incluso de nuestros pensamientos. “SOMOS DUEÑOS DE NADA”

Nos dan un poder que nos limita

Cuando nacemos, nuestros padres ponen en nosotros todo el poder. Nos cuidan, nos miman, nos protegen y nos entregan todo para vivir. Es como vivir en una burbuja lo más protegido posible, y esto lo repetimos con nuestros hijos y,  los hijos de mis hijos es probable que repitan lo mismo si yo no hago algo distinto. Los padres hacemos lo mismo con los nietos.

Es lo mismo con tu pareja. La cuidas, le entregas el poder al ser amado, sufres por amor, lo proteges, le das todo y más.

Vivimos nuestra vida asumiendo relaciones de apego muy intensas, muy agotadoras, por que es nuestro hijo o hija, por que es nuestra tía o tío querido o,  es mi abuelo o mi abuela amada que siempre estuvo ahí para cuidarme o protegerme.

Nuestra naturaleza humana y el condicionamiento que hemos recibido desde pequeños, por siglos, generaciones y generaciones, dado el contexto religioso y las nuevas tendencias espirituales,  nos llevan a comportarnos como es aceptado socialmente. Nuestro comportamiento y emociones frente a la partida es algo Normal.

Pero….¿Qué es lo normal?  

Normal: Se refiere a aquello que se encuentra en un estado al que se lo considera como natural.

Y… ¿Qué pasaría Si lo Natural es algo que ha sido impuesto o tergiversado? ¿Quién tiene la Verdad? Nos gobierna el ego, que nos dice “debes sufrir, debes manifestar tu dolor, debes culpar a Di’s, debes culpar a alguien”.

Dependiendo de tus creencias, puedes o no creer en una vida después de esta, creer o no en la reencarnación, creer o no en que tú eres una energía/espíritu que estás viviendo una experiencia en un cuerpo humano.

Les recomiendo una película que para mi es muy hermosa  y que abrió mi mente, se llama “Nuestro Hogar” esta peli, está basada en una canalización recibida por Chico Xavier, es una película brasileña basada en lo que el espiritista describe como un caso real.

Acá les dejo el link https://www.youtube.com/watch?v=Znx2IVwbfzI

¿POR QUÉ NOS LIMITAMOS?

¿Por qué nos limitamos o nos cegamos?. Pensemos por un momento…

Imagina que cada uno decide la fecha de nuestra partida, cada uno decide la enfermedad por la que debemos pasar para purificarnos, para aprender, cada uno decide las experiencias positivas o negativas que debemos enfrentar en esta vida.

Entonces, ¿Por qué si cada uno de nosotros elegimos, debemos sufrir por la partida de un ser querido? ¿Por qué debemos sufrir nuestros engaños si así lo hemos elegido?.

Si logramos entender y profundizar este aspecto de nuestra vida, nos puede liberar del apego, o al menos tener una comprensión distinta de lo que nos pasa.

¿CÓMO DEBO ENFRENTAR LA MUERTE?

Nos gustaría que consideraras que la muerte no es un fin.

Esto es para tí, o para un ser querido que está a punto de partir.

Primero,  entendiendo que lo que llamamos vida es un proceso de transición, al cual venimos para  aprender, en el cual nos relacionamos con distintos espíritus, experimentamos la tristeza, el dolor, el rencor, el odio, la alegría, el amor, y todas las emociones propias de esta vida.

Segundo, es importante entender también que mis actos tienen un impacto y consecuencia en otros y,  lo que hemos hecho no ha sido con el ánimo de dañar. Si ha sido de esta forma debes saber “PERDONARTE” y también pedir perdón. Tus aprendizajes son aquí y ahora, por lo tanto,  motívate y haz lo que debes hacer. Es fundamental no dejar cosas pendientes en función de lo que dicte tu corazón. No te sirve de nada ser terco/terca, duro/ dura. Regálate el espacio para hacer las cosas diferentes.

Si vivimos en coherencia, nuestra partida debe ser alegre, sin tanto sobresalto y agradecer por todo lo vivido.

Una experiencia que viví con una de mis abuelas es que ella no quería irse. Estuvo mucho tiempo en estado crítico, no quería dejar este mundo, se negaba a partir. Pensando lo que había pasado visualice las siguientes hipótesis:

  1. Miedo
  2. No pudo decir a su hija cuánto la amó
  3. Apego a la materialidad
  4. No alcanzó a despedirse de alguien
  5. Emociones de odio y rencor por cómo vivió su vida

Nunca lo sabremos… sin embargo esto me llevó a reflexionar que la vida que llevamos es producto de nuestras decisiones. Nadie nos obliga a decir o hacer determinada cosa. Debemos ser responsables de nosotros mismos, de nuestros pensamientos, sentimientos y acciones.

Cuando enfrentes la muerte, no llores, alégrate… ya que ese ser que parte, recién comienza a vivir la realidad, la verdadera realidad que nos han ocultado por tantos siglos.

LA TRANSICIÓN

La transición de la muerte a la vida, – así deberíamos llamarle- y no de la vida a la muerte. Es un proceso en el que todos deben participar, con el espíritu alegre, apoyando a ese espíritu  a pasar a la otra dimensión.

Nuestra cultura nos dice que una vez fallecido queremos enterrar rápidamente el cuerpo… 1 día de velorio a lo más. Esto no nos dá oportunidad de facilitar la transición.

Quisiéramos compartirles  algunas ideas para ayudarles a usted a vivir el momento y facilitar el desprendimiento. En otro artículo profundizaremos la secuencia de la transición (antes y después de la muerte):

1.- Agradecer el tiempo compartido

2.- Perdonar las diferencias… todo fue un aprendizaje

3.- No llores, “Recuérdale” igual como en la película COCO. Lleva a tu mente imágenes hermosas de lo compartido.

4.- Medita para que pueda realizar su transición lo más tranquilo/a posible

5.- Anímalo(a)  a hablar, a demostrar su temor. Que no lo oculte..así lo acompañarás

6.- Cuando tu ser querido empiece por fin a comunicar sus sentimientos íntimos, no interrumpa, discuta ni reste importancia a lo que diga.

7.- Aprenda a escuchar y aprenda a recibir en silencio; un silencio receptivo y sereno que haga sentirse aceptada a la otra persona.

8.- Esté tan relajado y tranquilo como pueda. Siéntase cómodo; siéntese al lado de su pariente o amigo a punto de morir como si no tuviera nada más importante ni más agradable que hacer.

9.- Utilice el humor con tanta habilidad y delicadeza como sea capaz.

10.- Evita reaccionar a la ira, a la culpa, a los reproches. Entiende que hay miedo y aflicción.

11.- Evita rezar u orar en voz alta a menos que te lo pida. Nadie quiere ser «rescatado» con las creencias de otro.

12.- Recuerde que no es su tarea convertir a nadie a nada, sino ayudar a la persona que tiene delante a ponerse en contacto con su propia fuerza, confianza, fe y espiritualidad.

13.- Entréguele su amor incondicional de forma verdadera. Haga cuenta que quien está tendido es usted y pregúntese qué le gustaría que hicieran por usted.

Las personas mueren como han vivido, como ellas mismas.

Gracias por leer nuestros artículos,

Bendiciones para ti y tu familia

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