fbpx
Skip to content Skip to footer

Agradece y recibe las bendiciones.

Tiempo de lectura 7 Minutos

Cuando comencé a pensar en el siguiente título de publicación para la página, me dí cuenta que tengo muchas cosas a mi alrededor, y nunca agradezco por lo que tengo.

Primero que todo, estoy vivo, tengo la suerte de respirar cada día, me despierto, abro mis ojos y veo, me levanto y puedo caminar, voy a ver a mis hijos y están bien, todo bien ¿cierto?. Cosas tan sencillas, rutinarias que pasamos por alto.

Vas a tu cocina y abres el refrigerador y tienen comida suficiente, tienes agua caliente, tienes todo lo que un hogar debe tener, ¿no es así?. Es probable que tengas auto, y una buena TV, ocupas un Iphone o un galaxy y otras cosas materiales.

Quizás tienes de todo, pero hay algo que no te llena, de todas formas sientes ese vacio, que no sabes de dónde viene. Te miras al espejo, como un ente, sin pensar, sin meditar, solo accionas,como cada día, y retomas tu rutina. Ahora que lo pienso, hubo algo distinto hoy, “sentí” y pensé.

Me dí cuenta que no soy agradecido de lo que tengo, y también por lo que no tengo, mi vida es perfecta tal cual es.

Siente y Piensa por lo que otros están pasando. Solo imagina.

Imagínate, y ponte en lugar de tu prójimo, o de esa niña, quizas madre soltera, o de esa mujer que se levanta a las 5 AM para cuidar a sus nietos y luego va a trabajar. 

Imagínate y siente el dolor que puede tener un padre  o una madre porque su hijo está enfermo o tiene alguna discapacidad, y yo viviendo mi día como si nada. 

Me parece injusta la vida, y me preguntó por qué algunas personas deben sufrir tanto y pasar por tantas dificultades, es como decir que Dios se ha empeñado a hacerle la vida difícil. 

Eso es lo que piensa la mayoría, sin embargo, si avanzas en leer nuestros artículos, te darás cuenta que Dios no está afuera, está en cada uno de nosotros, y cada uno de nosotros define su forma de ser y actuar y como consecuencia obtiene lo que es. ¿no lo crees así?

Dios no toma las decisiones por ti.

A lo largo de tu vida, si lo recuerdas incluso desde pequeños, hemos sido influenciados por nuestro entorno, nuestra familia, amigos, colegio y hemos tomado decisiones, escogemos, elegimos, ¿cierto?, al menos lo relacionado con que amigo o amiga quiero juntarme, si salgo o no a una fiesta, si cruzo o no la calle, si ayudo o no a un viejito a cruzar la calle, si doy parte de esa mesada para ayudar a algún indigente, si copio o no en la prueba, si estudio o no, si hago mis deberes en la casa, etc, etc.

Y en la medida que vamos avanzando en este juego y nos hacemos más “adultos”, comenzamos a elegir cosas más importantes, por ejemplo, la pareja, si quiero estudiar en la universidad o en un instituto técnico, si en vez de estudiar mejor trabajo, y así sucesivamente.

Todas esas elecciones nos marcan en nuestra vida, y por lo general sin consciencia tomamos esas decisiones, en algunos casos impulsivamente y no nos damos ni cuenta que eso es parte de nuestro aprendizaje. 

Si tomamos una mala elección y nos va mal, culpamos a Dios, y dime que culpa tiene él, si te ha dado todas las alternativas y has sido tú quien ha escogido. ¿cierto?

Entonces, agradece para recibir bendiciones.

Eres tú quien condiciona tu futuro, eres tú quien decide qué vida llevar, has tomado tú las decisiones. 

Si no estudiaste, o no te esforzaste, no pretendas tener más dinero del que mereces o por el que has trabajado. (esto lo trataremos en otro artículo “el merecimiento”). 

Por otro lado, te quejas que no recibes el amor que mereces, ahora mírate, ¿cuánto amor das? ¿das sin esperar a cambio?.

Claro, me dirás que te hubiese gustado llevar una vida de opulencia, de ganar mucho dinero, tener muchas cosas, pero no pudiste porque tu vida fue muy dura, porque tu familia no tenía los medios o tú no tenías la fuerza de voluntad para avanzar o para cambiar tu destino. ¿cierto? Te voy a contar un secreto.

Primero que todo, “deja de quejarte” si sigues quejándote por todo, atraerás esa misma mierda a tu vida. Lo que no hiciste, ya fue, no sigas vinculándote al pasado y avanza. 

Si vienen a tu mente esos pensamientos, negativos, de volver al pasado, sácalos.

Pregúntate ¿de qué me sirven esos pensamientos, qué me aporta?

EL Ejercicio del Árbol.

 “Piensa en un árbol, tú eres ese árbol que solo necesita, tierra,  agua y sol, el agua está en tus raíces más profundas, no es necesario que nadie te riegue, los minerales y el agua la tomas de la tierra, sus ramas son grandes y fuertes, y proteges a todos los pajaritos que se posan en ti, ves como en primavera fluye el amor y los cantos hermosos acarician tus hojas. 

Pasa el tiempo y tus flores se transforman en frutos, que dejas caer para dar de comer a los insectos y animalitos, y también a esos niños que alegremente sacan tus frutos”

Te das cuenta que necesitas casi nada, lo tienes todo. Tomas de la tierra, y el medio ambiente lo justo, como también das ( ¿seguro que das?) y recibes lo justo. Tienes todo lo que mereces y necesitas para vivir esa experiencia de vida, ni bueno ni malo, solo es.

Agradece lo que tienes, y lo que no tienes.

Es fácil agradecer lo que tienes pero,agradecer por lo que no tengo ¿Parece extraño no?.

Si estás enfermo, por ejemplo, agradece por no tener salud, esa enfermedad que tienes te está mostrando algo, sabes de dónde viene esa enfermedad, si no la tuvieras no tendrías oportunidad de sanar, no tendrías oportunidad de cambiar tu vida. Mientra más difícil la situación de salud más profundo es el dolor interno, más profundo lo que debes ver y solucionar en ti. (revisa los temas de biodecodificación). Me gustaría que entendieras que la enfermedad viene a ayudarte.

Agradece el no tener empleo, sabemos que es una etapa muy difícil, esta etapa te enseñará a compartir y unirte más con tu familia, con tus hijos, aprovecha el tiempo y no te quejes que estás sin trabajo, ya vendrá a su tiempo, debes aprender una lección.

Agradecer por no tener amor, primero debes aprender a quererte a ti mismo, aprende a conocerte para luego entregar todo el amor que tienes en tu interior.

Por último, como recordatorio, todo lo que haces y no haces, tus emociones, tus pensamientos, de alguna manera  a nivel cuántico definen tus escenarios, a donde vas, y cómo terminarás tu vida. Atención con esto, también lo anterior marca a tus hijos y marcará a los hijos de tus hijos, por lo tanto, se consciente y actúa en coherencia.

Te dejo este link Feliz a Pesar de Todo para que reflexiones y tengas otra mirada.

Ahora es tu turno

Si has llegado hasta el final… ¡me gustaría leerte! Querría saber si hay algo por lo que quieras agradecer.

En cualquier caso nos encantará que compartas, o comentes y nos cuentes tus experiencias.

Quieres saber más de nuestra iniciativa haz clic aquí

Bendiciones y que la luz ilumine tu camino.

 247 vistas totales,  2 vistas hoy

¿Cuál es tu reacción sobre este artículo?
0Genial0Malo0Feliz0Triste

Agregar Comentario